Sí: aunque no lo creas ya es posible modificar la nariz sin necesidad de pasar por el bisturí. Las técnicas de cirugía estética avanzan a pasos agigantados y los médicos idearon un revolucionario método que manda al diablo los yesos, el sangrado y los moretones alrededor de los ojos. Concretamente, estamos hablando de la nueva técnica de corrección estética llamada Rinomodelación sin Cirugía. |
De qué se trata
La Rinomodelación consiste en la aplicación de un material de relleno biocompatible, en puntos estratégicos de la nariz con el propósito de ocultar los defectos -como una giba muy prominente- o elevar otras zonas clave -como la punta nasal-, para obtener un perfil armónico con resultados casi instantáneos.
Además, como la intervención tarda sólo entre quince y treinta minutos y no requiere mayores cuidados es posible hacerla perfectamente un mediodía y volver a trabajar, continuando con tu vida normal, porque no deja huellas, marcas ni cicatrices.
Es aplicable en el 85 por ciento de los pacientes cuyas narices tienen algún tipo de defecto.
¿Contraindicaciones? Ninguna salvo momentos de embarazo, lactancia o casos de rinitis activa o abscesos nasales. |